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Discriminación por maternidad:
Mi secreto y el de otras muchas mujeres

Hace pocos días el suplemento dominical de La Vanguardia – Magazine dedicaba su portada y artículo principal a varios emprendedores retornados a España entre los que me encontraba.

El hilo conductor de dicho artículo está a cargo de la plataforma volvemos.org que trabaja desde hace tiempo para que el talento quiera volver a España.
Al respecto de dicho artículo uno de sus fundadores Diego Ruiz del Árbol escribía posteriormente sobre el hecho de que una mayoría de las personas que salíamos en dicho artículo nos dedicásemos a trabajar en proyectos que tienen un fin relacionado con la transformación social en España.

No puedo estar más de acuerdo en la necesidad de cambio y transformación social que necesitamos actualmente en este país y mi bandera de batalla es la mejora de la conciliación laboral práctica en las empresas o como me gusta llamarlo «humanizar empresas«.

Proyectos de alta implicación personal

¿Pero porqué os cuento todo esto?; por el título os estaréis preguntando ¿qué tiene que ver esta introducción? … es  ni más ni menos para poner de relieve dos cosas:

  • La primera es el hecho de que detrás de muchos proyectos se «esconden» experiencias que para bien o para mal los convierten en proyectos con una alta carga de implicación personal y con expertos de primera mano en ciertas materias.
  • La segunda para empezar con energía y positivismo, con un toque de superación desde el primer momento para todas aquellas mujeres que se encuentren en situaciones similares.

En resumidas cuentas hoy por hoy estoy realizando el trabajo que más me aporta, apasiona y para el que me siento preparada en toda mi carrera profesional.

Lo que he callado durante mucho tiempo

Puede que algunos conozcáis la comunidad y proyecto con el que empecé hace tiempo yosoytumadre.com cuya misión es dar visibilidad a las empresas de nuestro país del sector TIC que trabajan activamente por la conciliación laboral.

También, es probable, que hayáis conocido mi historia personal respecto a mi emprendimiento ya que ha sido publicada en más de una ocasión; para los que no sea así y de forma muy resumida os comento que mi trabajo por las personas comenzó tras la experiencia de tener a mi hijo menor con un problema de corazón de nacimiento y que me hizo apartarme del entorno laboral durante un tiempo y posteriormente buscar un trabajo conciliador entre mi vida y familia de forma bastante accidentada, o más bien, dándome de bruces contra una realidad laboral bastante deshumanizada y «aparentemente» extendida.

El artículo de hoy trata justamente de una parte de mi historia no contada

Por no darle más misterio al asunto, la parte de mi historia personal y que desencadena mi actual proyecto y lucha personal de mejora social empresarial surge apenas 2 meses antes del nacimiento de mi hijo menor y es una historia en la que muchas mujeres se verán reflejadas.

En julio de 2013 fui despedida de mi trabajo estando embarazada de casi 7 meses

Respecto a las circunstancias concretas de mi despido no creo que aporte mucho a este artículo, las circunstancias estuvieron relacionadas con estrategia de la empresa y su compra por un gran grupo, momento que coincidía con la excedencia que apenas había pedido una semana antes.

Mi trabajo estaba relacionado con el sector de las Tecnologías de la Información y del Desarrollo de Software, sector en donde no hay demasiados problemas en cuanto a oportunidades laborales y ante el ofrecimiento de llegar a un acuerdo en el despido no me lo pensé mucho; mi orgullo como trabajadora y mi pensamiento en ese momento era el de la despreocupación ante un panorama laboral, en teoría, bastante alentador.

Despedir a una mujer embarazada en España es ilegal y tiene un porqué

Como comentaba yo no era muy consciente de las diferencias de ser una profesional o una madre-profesional hasta que me vi en esa circunstancia y comprendí a base de golpes la importancia del sistema legal de protección.

Y digo a golpes porque mirando hacia atrás me doy cuenta de que vivía en el país de las piruletas en el que piensas que eres el mismo trabajador estando embarazada o siendo madre, y eso amigos míos, no es la realidad más común, el mundo es un pelin más retorcido.

Así que de forma esquemática os cuento el porqué es necesaria la protección legal en su puesto de trabajo de una mujer embarazada:

1.- Protección del menor:
Resulta que las mujeres embarazadas somos fisiológicamente un “contenedor”, es decir, somos portadoras de un menor no nacido y éste menor tiene unos derechos también.
Tu hijo puede nacer con problemas, discapacidades varias o simplemente tener una necesidad básica que se llama comer.

En resumidas cuentas proteger en su puesto de trabajo a una mujer embarazada es proteger a un menor en al menos dos cuestiones bastante importantes, que son:

Cuestiones sanitarias y de salud; aunque tu hijo tenga derecho a prestaciones sanitarias no es lo mismo hacer frente a determinadas situaciones médicas o de salud que pueden ser duraderas, incluso de por vida, desde una economía de subsistencia que desde otra posición. Por poner un ejemplo mi suegra nunca pudo trabajar fuera del hogar por tener que cuidar de un hijo con Síndrome de Down en grado alto, eran otros tiempos es la verdad, pero actualmente siguen siendo las mujeres las que nos encargamos de las situaciones médicas o que requieren más cuidados de forma muy muy superior a los hombres.

Cuestiones de pobreza infantil; relacionado con lo anterior pero no necesariamente. Puede sonar muy lejano pero si quieres un baño de realidad es tan fácil como sentarte a conversar en los parques infantiles con otras madres en edad laboral sobre su situación en el trabajo. Las tasas de desempleo de largo recorrido tras el nacimiento de sus hijos es brutal en determinadas zonas y la precariedad monetaria de las familias es acusada.

2.- Protección de la trabajadora:
Estar embarazada supone un riesgo potencial y real para tu salud. La situación física es evidente a todos los ojos y en un país desarrollado como el nuestro no suele tener tantas repercusiones sanitarias como en otros países, pero lo que no suele hablarse tanto, es de la situación psicológica que también se desarrolla durante el embarazo y que se encuentra en mayor peligro ante hechos como el despido.

Ser despedido es un golpe psicológico para las personas en mayor o menor grado y unido a la situación de la próxima maternidad el cóctel es todo un hándicap a superar; más adelante volveré a tratar este punto.

3.- Protección social:
En una sociedad ideal en la que la mujer no sufriera de discriminación de ningún tipo no hablaríamos de riesgos sociales ni de integración para la mujer tras ser madre.
Pero la realidad nos dice que al minuto uno de ser madre entras en riesgo desde el punto de vista laboral.

El siguiente gráfico corresponde a un estudio de la Fundación de estudios de economía aplicada (Fedea) en 2013, en el mismo, se puede apreciar como la tasa de empleo en las mujeres de entre 25 y 49 años con niños cae bruscamente, y el motivo es o porque no trabajan o porque tienen una jornada laboral parcial. Por el contrario en el caso de los hombres y para el mismo rango de edad, el 70% trabaja a tiempo completo, tenga o no hijos.

En este punto existen numerosos estudios que indican las dificultades a las que nos enfrentamos las madres trabajadoras de este país, peligros tales como:
Mayor dificultad para reincorporarse al mercado laboral
Descenso y mayor probabilidad de abuso empresarial en materia salarial
Mayores dificultades de ascenso
Etc, etc, etc …

Pero lo que quiero hacer ver es que si todavía no has tenido «la suerte» de encontrarte con algunos de estos problemas no lo veas como algo difícil, ajeno o lejano porque las cifras hablan y mi experiencia es una entre otras muchas madres.

¿En qué consiste la discriminación por maternidad?

En este momento estoy hablando de mi experiencia pero cuando hablamos de discriminación por maternidad no solamente hablamos de despido sino de otras muchas situaciones que se dan en el entorno laboral y que suelen ser:

1.- Degradación:
La más común la salarial pero también en otros muchos ámbitos como las opciones de desarrollo profesional, etc.
Las últimas cifras en cuanto a brecha salarial indican un 35% de diferencia media entre salarios de hombres y mujeres (yo he llegado a constatar en propias carnes un 50%)


2.- Acoso laboral:
Comentarios y amenazas por tener que llevar a tus hijos al médico, por querer salir un día antes porque tiene que ir a una actividad, etc, etc … aunque el cómputo de horas al final sean recuperadas, incluso con creces por el “es que ayer saliste antes” puede llegar a ser en algunos entornos realmente un arma de acoso.

3.- Invalidez para promoción:
Tener hijos es una de las causas más frecuentes para negar la promoción a las mujeres en las compañías y ni siquiera tenemos que hablar de altas promociones, en sectores como el tecnológico en donde la formación es contínua y requiere de tiempo adicional para la misma la poca o nula adaptación empresarial a crear oportunidades de formación en horarios laborales es lo común.

Corresponsabilidad

En este punto lo que está inmerso es la relación que socialmente se atribuye entre cuidado de hijos/hogar y mujer. Recomiendo encarecidamente leer el informe 13F de malasmadres sobre la corresponsabilidad entre hombre y mujeres en España.

 

¿Pero porqué callamos sobre nuestras experiencias de discriminación laboral por maternidad?

Yo misma he acallado mi caso durante mucho tiempo, aún cuando, aparentemente, no tendría ninguna implicación para mi persona el contarlo. Pero no es así y si que hay implicaciones tanto psicológicas, cómo laborales, cómo sociales:

1.- Implicaciones psicológicas:
Como ya he comentado despedir a una mujer embarazada es un acto de poder sobre una persona en un momento “delicado”, por llamarlo de alguna manera. Al esfuerzo psicológico de la maternidad se une el de una nueva situación que también es excepcionalmente dura en algunas economías familiares.
El dolor, la impotencia, la sumisión, la resignación, etc … son sentimientos que suelen derivarse de esta situación y prolongarse en el tiempo ya que la mujer suele adoptar el rol de hacerse cargo del niño durante periodos más prolongados y en ocasiones las situaciones se vuelven crónicas ante las barreras mentales y sociales a los que nos enfrentamos como “madres recientes y desempleadas recientes”

2.- Implicaciones laborales:
El hacer público un despido suele ser un tema tabú a nivel de currículum y el argumento ante un empleador de motivos de “discriminación” puede presentarnos como posibles trabajadoras conflictivas o menos válidas que otros candidatos.
Nuestra imagen de futuro trabajador se ve trastocada en los ojos del de enfrente y la respuesta del mismo se verá condicionada más por su implicación personal hacia ciertos temas que por nuestra valía profesional.

3.- Implicaciones sociales:
La familia o comunidad más cercana suele intentar sobre-proteger a las mujeres que han sufrido discriminación por maternidad y a perpetuar el canal de salida social más aceptado y sencillo para una mujer que es el de dedicarse a la familia y el olvidar estas situaciones entrando en el proceso de perpetuación de la sumisión ante el poder de algo que no podemos cambiar.

¿Es la discriminación por maternidad un problema residual?

Por desgracia las cifras oficiales en este sentido no son nada fiables por el ocultamiento consentido que suele haber en todos estos temas. Y, también, por suerte o por desgracia y por el mero hecho de hablar de conciliación laboral de mujer a mujer ya conozco de primera mano más historias como la mía de otras mujeres que se han acercado a compartir sus experiencias conmigo desde el silencio y la complicidad.

Y es que como intento dar a entender en este artículo nos encontramos ante un problema silenciado y mucho más frecuente de lo que nos imaginamos pero cuya lucha y conciencia no es tarea sencilla por:

Anonimato y protección

Una de las barreras para contar con datos fiables de este problema es la necesidad de protección y anonimato como trabajadoras.

Por desgracia necesitamos del anonimato para contar nuestras historias, para proteger nuestra carrera profesional futura y para no sentirnos atacadas de nuevo por posibles comentarios que reaviven nuestros recuerdos de situaciones “poco agradables” vividas.

Proyectos que permiten el anonimato a las mujeres como «Pregnan then screwed» intentan facilitar dicha labor permitiéndote contar tu historia también para España: http://espana.pregnantthenscrewed.com

Denuncia y activismo
Puede sonar contradictorio que diga que la “Denuncia y el Activismo” sean otra de las barreras para tratar socialmente este tema, pero me explico mejor; tomar el camino de la denuncia pública actualmente supone el contar con una psicología fuerte ya que aunque se puede presuponer que va a ser un camino de apoyos y de compromiso social la respuesta no suele tener igual calado según sea el canal.

Canales como las redes sociales e internet son el hervidero actual de discusiones sociales que dan cabida a todo lo bueno y todo lo malo del ser humano gracias al anonimato de las personas que opinan pero a la exposición de las personas que denuncian activamente. Temáticas relacionadas con discriminación, colectivos marginados y otros de alta implicación personal son de los más vapuleados y contaminados en las redes.

Durante largo tiempo he presenciado muchos diálogos de mujeres denunciando abiertamente machismos, sexismos y otras muchas situaciones. También he visto cómo muchas mujeres han sido atacadas, puestas en duda, menospreciadas, estigmatizadas, aleccionadas, …

Todo esto no alienta nada al crecimiento en positivo ante los problemas, a la denuncia pública, a la consecución de nuestros derechos como trabajadoreas, como madres, como padres, …. por todo ello pido RESPETO cuando una mujer cuenta algo que ha vivido y que un día puede tocarte de alguna manera; un día fui yo, otro día la vecina y  si no hablamos y luchamos por cambiar ciertas prácticas llegará el día en que serán nuestras hijas las que tengan que callar.