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¿Qué es el diseño de servicios?

Todos tenemos una idea medianamente clara de qué es un diseñador, pero la idea de su trabajo la visualizamos como una materialización gráfica o en 3 dimensiones o similar, en resumidas cuentas, estamos hablando de diseño de productos.

Pero, entonces, ¿qué es un diseño de servicio?, ¿cómo se puede diseñar algo inmaterial?, … en esta serie de artículos voy a contarte historias que puedan formar una imagen más nítida de esta “reciente” disciplina y que utilizo en el desarrollo de mi trabajo.

Hoy  os cuento la historia de “El lechero”:

 

La historia de "El lechero"

Todos los veranos desde hace ya unos años voy al pueblo de mi marido a pasar unos días de vacaciones en familia.

Es un pueblo muy pequeñito en cuanto a habitantes en invierno pero que en época estival ve cómo aumenta su número exponencialmente; de ser unos 8-10 residentes habituales pasamos a ser unos 500 cuando ya no hay nieve ni otras dificultades asociadas.

Como os podréis imaginar un pueblo de estas características tiene una población bastante mayor en cuanto a edad y su perfil suele oscilar entre:

1.- Aquellos que viven solos durante largas temporadas de meses y no tienen transporte; vienen en autobús, que para en el pueblo de anterior, y no se mueven durante todo ese tiempo hasta que vuelven a su residencia habitual, cuando comienza el frío.

2.- Los que tienen transporte ocasional durante sus temporadas de residencia; ya sea porque vienen los hijos a visitarles los fines de semana (hay muchos abuelos cuidando a los nietos entre semana en verano), o cada “x” días.

3.- Y por último un tercer grupo que, aun siendo mayores, tienen coche y se trasladan a antojo; pero en este último caso existen menos personas.

El caso es que este pueblo, apenas tiene recursos propios; no tiene más que 2 bares en verano que se convierten en 1 en invierno, el médico sube en coche a pasar consulta 2 veces a la semana en un local cedido por el ayuntamiento y la única compra de comestibles que se puede hacer es en los camiones y furgonetas de vendedores que pasan por el pueblo a vender “x” días a la semana.

Pero por centrarme en la historia; el servicio que quiero poner de relieve es el que realiza una persona en concreto y que le llaman “El lechero”.

El lechero es uno de esos pocos residentes de todo el año, de avanzada edad, con coche propio y que subsiste con un pequeño huerto y haciendo mil trabajos pequeños que “diseña” según las necesidades del pueblo, digamos que es un diseñador de servicios nato y por necesidad.

Y es que uno de los servicios que proporciona al resto de personas mayores es el de comprarles en el pueblo de al lado las medicinas que les ha mandado el médico en las visitas que realiza de consultas al pueblo.

“El lechero”, los días que hay consulta médica se pone toda la mañana en las sillas de espera de dicho lugar a recoger las recetas de las personas que van saliendo de consulta y que no tienen medios para poder acercarse a por ellas a la farmacia del pueblo más cercano que está a 8 kilómetros.

Cuando termina la consulta sale con un taco considerable de recetas, se acerca a la farmacia, las trae y por la tarde las reparte entre la gente yendo casa por casa, a cambio de una gratificación voluntaria.

El ciclo se completa y todo el mundo feliz.

Incluso yo que tengo coche utilizo su servicio porque me es muy cómodo y me permite no romper la rutina de salir por las tardes de excursión con mis hijos al campo.

Ahora mi pregunta es qué pasará cuando “El lechero” ya no esté y la necesidad siga existiendo; ¿se habrá generado para entonces un servicio profesionalizado al respecto?, ¿será dicho servicio utilizado por personas mayores?, …

Por cierto, he dejado para el final lo mejor; el nombre de este pueblo de calles sin asfaltar, silencio y aire limpio, un paraíso para los amantes de la naturaleza: Vadillo de la Sierra (Ávila).